Para facilitar la comprensión de los conceptos de ahorro energético a personas sin formación especializada, algunas de las explicaciones técnicas que se presentan a continuación pueden no ser del todo rigurosas. Agradecemos la comprensión de los profesionales.
¿Por qué es necesario que el personal de una empresa realice una investigación preliminar?
El objetivo es determinar si la empresa está funcionando con normalidad (siempre que la producción sea normal, el consumo de agua también lo será en general) y si los equipos que requieren una modernización para el ahorro de energía funcionan correctamente.
Esto evita situaciones en las que, al llegar a las instalaciones, se detecte una producción anormal y un consumo de agua irregular, lo que haría que los datos de medición no fueran fiables y provocaría que nuestro personal de inspección realizara un viaje en vano.
¿Por qué los datos proporcionados por los usuarios o recopilados en el sitio solo pueden utilizarse como referencia?
Muchos instrumentos de medición instalados en planta, como manómetros, caudalímetros y amperímetros, suelen perder precisión con el tiempo debido a la falta de calibración. En muchas empresas, estos instrumentos no se calibran periódicamente (y en algunos casos, nunca), incluso cuando se conocen sus imprecisiones.
El uso de datos incorrectos puede, en última instancia, provocar errores en el cálculo de las tasas de ahorro energético y del ahorro total de energía.
Por ejemplo, los instrumentos como los que se muestran en la figura inevitablemente presentarán desviaciones tras un uso prolongado. Sin una calibración oportuna, estos errores aumentarán y los valores mostrados se alejarán aún más de los valores reales.
Algunos podrían preguntar: “Si eso es así, ¿cómo pueden garantizar la precisión de sus propios instrumentos?”. La respuesta es sí: garantizamos la precisión enviando nuestros instrumentos de prueba a empresas de calibración profesionales cada año.
¿Por qué es mejor realizar pruebas de ahorro de energía durante el clima cálido (verano)?
En los sistemas de refrigeración por circulación (muy comunes en industrias como la siderúrgica, la química y las centrales eléctricas; menos frecuentes en sistemas como el suministro de agua municipal), la circulación del agua aumenta a medida que sube la temperatura.
Durante los periodos más calurosos, la demanda de agua para la producción alcanza su punto máximo (en condiciones normales de producción). En ese momento de máxima demanda, el caudal de las bombas se maximiza y el consumo de energía eléctrica también alcanza su nivel más alto.
Por lo tanto, este es el momento más adecuado para realizar las pruebas.
Por supuesto, realizar pruebas en otros momentos no es imposible. Sin embargo, durante dichas pruebas, los clientes deben colaborar ajustando su consumo de agua para simular las condiciones de máxima demanda. Aun así, podrían existir ligeras diferencias con respecto al consumo real en horas punta. Por lo tanto, lo ideal es realizar las pruebas durante los periodos más calurosos del verano.
Una breve explicación de los factores de transferencia de calor en los sistemas de agua de refrigeración circulante.
Una parte importante de las bombas que adaptamos para ahorrar energía se utilizan en sistemas de refrigeración por circulación. Si bien sus principios son generalmente similares, los explicaremos de forma simplificada.
Existen tres factores principales que afectan la transferencia de calor (o disipación de calor):
diferencia de temperatura, coeficiente de transferencia de calor y área de transferencia de calor.
Expliquemos con ejemplos sencillos:
1. Diferencia de temperatura
Llevar mangas cortas se siente muy diferente en verano que en invierno. En invierno, sientes mucho más frío, aunque tu temperatura corporal se mantenga alrededor de los 37 °C.
Asumir:
- Temperatura ambiente en verano: 30 °C
- Temperatura ambiente invernal: -10 °C
Diferencia de temperatura:
- Verano: 37 − 30 = 7 °C
- Invierno: 37 − (−10) = 47 °C
Evidentemente, la diferencia de temperatura es mucho mayor en invierno, lo que provoca una pérdida de calor corporal más rápida; de ahí la sensación de frío. Esto demuestra que cuanto mayor es la diferencia de temperatura, más rápida es la transferencia de calor.
2. Coeficiente de transferencia de calor
En invierno, salir a la calle después de lavarse la cara da más frío que no lavársela. Esto se debe a que el coeficiente de transferencia de calor aumenta, lo que provoca una pérdida de calor más rápida.
3. Área de transferencia de calor
Esto es más fácil de entender: cuanto mayor sea la superficie de transferencia de calor, mayor será la cantidad de calor disipado.
Implicaciones prácticas
Cuando una instalación informa de una refrigeración insuficiente o de la incapacidad para reducir la temperatura, existen tres soluciones comunes:
- Aumentar el caudal de la bomba
(Mayor caudal → mayor velocidad → mayor superficie de transferencia de calor efectiva) - Utilice un intercambiador de calor con un coeficiente de transferencia de calor más alto.
- Esperen a que haga más frío.
(Una temperatura ambiente más baja mejora naturalmente la transferencia de calor)
Entre estas, aumentar el caudal de la bomba suele ser la solución más práctica y comúnmente adoptada.
¿Por qué debe el personal del cliente acompañar las inspecciones de ahorro energético?
Por motivos de seguridad, las bombas, los motores y los armarios de control de la planta pueden estar energizados. Un funcionamiento incorrecto, como un arranque o una parada no intencionados, puede afectar a la producción o incluso provocar incidentes de seguridad.
Por lo tanto, es necesario que haya personal profesional presente durante las inspecciones.
Fecha de publicación: 9 de abril de 2026